lunes, 10 de agosto de 2015

Hablemos claro: Resurjamos.

Hablemos claro. El incendio que ha sufrido la Sierra de Gata se ha llevado por delante, no sólo cerca de 10.000 hectáreas sino  que también se ha llevado parte del pasado, presente y futuro de una comarca entera. El daño medio ambiental es una auténtica monstruosidad de la que no somos capaces de de darnos cuenta al cien por cien. El destrozo económico es tan serio que puede llevar al traste a una generación entera de vecinos de los pueblos de la zona. El daño en el sentir de todos y cada uno de los hombre y mujeres que viven allí es imposible de calificar y será casi imposible de reparar.

Dicho lo anterior. La realidad es que en una crisis de estas magnitudes no se ha estado a la altura en muchos aspectos y es bueno que se comente, porque es bueno ver los errores para mejorar y evitar repeticiones erróneas. Las brigadas, los bomberos, la UME y todos los Cuerpos y Fuerzas del Estado (y del exterior) han estado a la altura sin duda alguna, han demostrado una vez más que son grandes profesionales que afrontan los retos de su trabajo con una profesionalidad digna de mención. Desde aquí mi respeto y admiración. Por otro lado los vecinos de las localidades cercanas y vecinas. Los héroes anónimos que han albergado en sus casas a los damnificados, que han puesto un plato más en su mesa para las personas que han sido desalojadas, que no han dudado en ir a cualquier supermercado a comprar agua embotellada o zumos para los voluntarios, a todos ellos, de todos los municipios son a los que hay que agradecer. Debo también decir que merecen un aplauso las diferentes instituciones y organismos públicos que pusieron sus instalaciones al servicio de los profesionales y de los desalojados. Un muestra más de la increíble solidaridad del pueblo extremeño. Pero por desgracia hay un pero. Un pero que ensombrece lo bonito de la solidaridad que hemos visto en unos momentos tan trágicos. El intento de unos pocos de manipular a la sociedad con fines electorales y el uso de una tragedia para agredir al oponente político es decepcionante y francamente un despropósito.

A lo largo de estos días, en los que todos hemos intentado ponernos a disposición de los vecinos y vecinas, de las necesidades de cada momento, de intentar por todos los medios llevar un poco de agua contra las llamas, otros se han dedicado a encender los fuegos del rencor y de la guerra política. Mientras la ciudadanía luchaba contra la tragedia, unos pocos radicales y populistas se han dedicado a luchar contra todos por rascar dos votos. Sinceramente he de condenar con toda mi fuerza las manipulaciones políticas y los ataques políticos en estos instantes. Es asquerosa la sensación de que sólo ha existido ayuda por parte de una institución y que se use como arma para decir "que buenos son unos" y "que malos son los otros"... de verdad eso da mucho asco y mucha pena. Hablar tan a la ligera de hacer reconocimientos públicos a una institución y no a otras es simplista y sencillamente malintencionado. Si de verdad la gente quiere que se entregue tan galardón o muestra pública a una acción durante ésta tragedia que ha asolado la Sierra de Gata, que sea a los vecinos y vecinas de toda Extremadura y de Castilla y León que han dejado de hacer sus cosas y se han puesto a disposición de los bomberos, de los brigadistas, de la UME... y sobre todo que se han puesto en disposición de ayudar a los afectados. A ellos es a los que hay que galardonar, pero no sólo un reconocimiento temporal, un reconocimiento sincero por la muestra de cariño, que han llegado hacer sin esperar nada a cambio.

Creo que debemos tener en cuenta muchos de los factores que trascurren en esta tragedia. Factores humanos, sociales, económicos y políticos. Los factores políticos serán importantes a partir del primer minuto que el incendio se de por extinguido. Es necesario que toda la política sea capaz de sumarse en una causa, que levantemos el nivel y entendamos que es necesario un plan especial, urgente y que sea capaz de dar una solución rápida al desastre. A los políticos se les debe exigir salir de las trincheras ideológicas de izquierdas o derechas en estos instantes y sumarse a un sólo frente que lleve por apellido Sierra de Gata. Será de vital importancia para los vecinos que esa unidad sea real, leal y que venga con soluciones. El factor económico es el más dañado para el futuro, pues la Sierra empezaba a tener un repunte en turismo más que significativo. Instalación de nuevo apartamentos turísticos, construcción de hoteles en árboles, creación de una reserva cultural... un repunte que ahora se ha quedado en nada. Debemos plantearnos declarar una zona de apoyo y dinamización empresarial, si puede ser verde, ecológica y medioambiental, para evitar que la catástrofe se lleve el futuro laboral de toda una comarca. Y el factor que no puede medirse, es el más dañado y que ha quedado asolado. El factor humano y social de éste Gran Incendio Forestal (GIF) es el que más costará arreglar, si es que en algún momento se puede reparar el daño y el miedo creado. Familias desoladas por perder todo el esfuerzo de una vida, madres y padres que están asustados porque no ven la posibilidad de un futuro para sus hijos, el miedo de los mayores a que se repita la misma historia y la desconfianza de la noche, con sirenas y coches de bomberos en sus calles. Ese miedo, ese factor humano herido tardará en cicatrizar.

Conozco bien la Sierra de Gata. Conozco grandes parajes de la zona. He vivido gran parte de mi infancia, mi adolescencia y mi juventud allí. Aprendí a caminar por el monte y apreciar su vegetación y su riqueza animal. Pude conocer su Patrimonio Histórico y Cultural. Y siempre disfruté del cariño de los vecinos para con todos los que hemos estado o hemos pasado por allí. Mis primeras responsabilidades empezaron en Villamiel, en un campamento con tan sólo quince años. Enamorado de las rutas que recorren la Sierra y responsable de las mismas durante muchos años para el campamento. Recorrer desde Villamiel a Hoyos toda la ladera por un pequeño pinar incrustado en un robledal, bajar tras la subida a la falda del Jálama desde Villamiel a Acebo pasando por los pilones, o recorrer la famosa bajada existente de canto rodado de Villamiel a San Martín.... Grandes rutas que seguiré haciendo, porque la Sierra de Gata no es sólo un paisaje, es un sentir, un querer estar con la naturaleza y un volver a nacer. Y ahora más que nunca, quiero ver cómo vuelve a renacer todos los parajes que como el ave Fénix resurge de sus cenizas.

Dolor, tristeza, frustración o indignación es lo que siento ante éste hecho. Un autentico desastre natural y humano el que hemos sufrido. Pero empecemos desde hoy a levantar la cabeza, pongamos las manos todos a una, olvidémonos de las batallas menores y ganemos la guerra a la tragedia. Empecemos por pedir a los Gobernantes un plan de repoblación temprana y autóctona, imploremos si es preciso un plan de recuperación de especies animales y pidamos a los sectores industriales y económicos un esfuerzo para levantar la Sierra de Gata. Amigos, el dolor ha sido muy grande y jamás lo olvidaremos, pero hagamos algo mayor que la tragedia, sumemos nuestras fuerzas para que lo que se recuerde del terror de este incendio sea el modo en que una sociedad levantó con sus manos una comarca calcinada, que dentro de no muchos años podamos mirar hacía atrás y decir con voz clara y alta: SUPERAMOS EL DOLOR Y EL DAÑO, HEMOS LEVANTADO LA SIERRA CON MAYOR FUERZA QUE LA VIRULENCIA QUE SE LA LLEVÓ POR DELANTE. Somos una tierra de grandes raíces y de una fuerza que es ejemplo, demostremos de nuevo que no se equivocan, empecemos a caminar hacia el futuro unidos para hacer desde el minuto cero una tierra de oportunidades.

Nota: Fotos tomadas en Junio de 2014.

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