viernes, 28 de junio de 2013

Propuestas, ruegos y preguntas Pleno de Junio en Aldeacentenera

Preguntas:

Señor Alcalde, miembros de la corporación. Tras la aprobación por pleno de la comisión bipartita sobre el seguimiento de los servicios públicos, le pregunto; ¿Por qué no se ha convocado la Comisión tras un año?

Estamos ante la mitad exacta de la legislatura 2011-2015. Ya han pasado dos años desde que se constituyó el actual Ayuntamiento de Aldeacentenera y señor alcalde, las cosas no están hacia mejor en el municipio, por eso le pido que conteste a la pregunta siguiente, ¿Qué valoración hace usted de su gestión en esta legislatura?

Señor Alcalde, en este momento de ecuador de la legislatura, creo que sería necesario que dijera cuales son las promesas cumplidas por parte de su agrupación. EL Grupo Popular eleva la siguiente pregunta a pleno, ¿Qué nivel de compromiso ha cumplido con los ciudadanos en esta legislatura?



Grupo Popular acompañado con miembros de NNGG
  Ruegos y Propuestas:

Señor Alcalde, desde el Grupo Popular le hacemos de nuevo el mismo ofrecimiento que tiempo atrás. No dude que estaremos en las demandas que creemos le son justa al municipio de Aldeacentera, y sus vecinos. Por ello desde el Grupo le volvemos a ofrecer nuestra mano para sumar y no dividir en lo que le sea bueno al municipio. Por lo tanto le ruego que cuente con nosotros.

Señor Alcalde, miembros de la corporación. Tras la aprobación por pleno de la comisión bipartita sobre el seguimiento de los servicios públicos, le pregunto; ¿Por qué no se ha convocado la Comisión tras un año?

MOCIÓN PARA QUE SEA RETIRADO EL PREMIO “TIERRA Y LIBERTAD” PABLO NARANJO A LA PLATAFORMA DE AFECTADOS POR LA HIPOTECA (PAH)



AL PLENO DEL AYUNTAMIENTO DE ALDEACENTENERA

MOCIÓN PARA QUE SEA RETIRADO EL PREMIO “TIERRA Y LIBERTAD” PABLO NARANJO A LA PLATAFORMA DE AFECTADOS POR LA HIPOTECA (PAH)

Moción que presenta el Grupo Popular del Ayuntamiento de Aldeacentenera para al pleno.

Hace unos meses se produjo un hecho que debe ser censurado por todos los demócratas y amantes de la libertad, la entrega del premio a la Plataforma de Afectados por la Hipoteca en su categoría nacional 2013. Un premio tan inmerecido como erróneo.

            La Plataforma por los Afectados por la Hipoteca dicta muy lejos de la libertad. Un grupo de personas que se dedican a coartar la libertad de otras, a irrumpir en sus vidas privadas y en la de su familia no pueden merecer ningún reconocimiento que verse sobre la libertad, la democracia o la convivencia. Y por desgracia para la democracia española esto sucedió en nuestra región, en nuestra provincia, en nuestro municipio.

            Celso Delgado, Alberto Nuñez Feijoo, Carmen Rodríguez Maniega, Esteban González Pons, Soraya Saénz de Santamaría, Antonio Gallego, Ignacio Gil Lázaro, Silvia Heredia, Concha Santa Ana, Jesús Gómez, Carlos Floriano, Jesús Posada son sólo algunas de las personas que han sufrido los actos antidemocráticos y casi terrorista de la Plataforma de Alda Colau. En ocasiones, incluso han llegado a celebrar actos próximos a la “kale borroka” en domicilios que sin estar el político en cuestión sí se encontraban su hijo, siendo menor de edad.

            Aplaudir, felicitar, galardonar, compartir o aceptar este tipo de Plataformas que están, de un modo público, defendiendo el ataque y el acoso a políticos es sencillamente defender un ataque al Estado de Derecho, a las instituciones y a nuestros representantes.

            El Partido Popular no puede entender que se premie a personas o grupos de personas que no entienden las normas de convivencia. El Partido Popular no puede comprender cómo se ha otorgado un premio que reza en su nombre “libertad” a una plataforma que para conseguir sus objetivos viola de forma reiterada el significado de ésta palabra. El Partido Popular no puede callarse ante semejante acto contra la democracia y contra las personas, que siendo o no integrantes de este partido, están siendo violentados, vilipendiados y en ocasiones agredidos.

            La Plataforma de Afectados por la Hipoteca que han estado en silencio complaciente durante el Gobierno anterior ahora están día tras día en la prensa realizando los actos llamados “escraches” a políticos del Partido Popular. Una actividad más cercana al terrorismo que a las actividades lógicas de una democracia y de personas integrantes de las sociedades civilizadas. Habrá que preguntarse el por qué estas personas no se manifestaban ni violaban la democracia atacando a representantes públicos cuando la ex ministra Carmen Chacón anunciaba en el Congreso de los Diputados la creación de herramientas y juzgados para acelerar los desahucios.

            Por todo lo que anteriormente se expone en esta moción, el Grupo Popular de Aldeacentenera eleva al pleno para su consideración lo siguiente:


ACUERDO

1.      El Ayuntamiento solicita le sea retirada de manera inmediata el premio a la plataforma que gestiona Alda Colau.

2.      El Ayuntamiento de Aldeacentenera pide públicamente disculpas a todos los que sí cumplen los principios democráticos y han sufrido las agresiones por parte de la Plataforma de Afectados por las Hipotecas.


MOCIÓN PARA LA CONDENA AL HOLOCAUSTO Y EL RECUERDO DE LAS VICTIMAS EN AUSCHWITZ



AL PLENO DEL AYUNTAMIENTO DE ALDEACENTENERA


MOCIÓN PARA LA CONDENA AL HOLOCAUSTO Y EL RECUERDO DE LAS VICTIMAS EN AUSCHWITZ

Moción que presenta el Grupo Popular del Ayuntamiento de Aldeacentenera para al pleno.

El pasado 14 de Junio se conmemora una una acción repugnante que en ocasiones realiza el hombre. Hace 73 años, el 14 de Junio de 1940 en Polonia, un grupo de 728 judíos polacos de Ternow se convirtieron en los primeros residentes del campo de concentración nazi de Auschwitz. Hace 73 años que comenzó la historia de uno de los peores campos de concentración nazi del que se tenga constancia. Desde el Grupo Popular condenamos con la mayor contundencia posible este tipo de repulsivos, dantescos, y repugnante acto contra la humanidad. Este crimen que debe ser grabado en la memoria de todos los ciudadanos que creemos en la libertad y en la dignidad de todas las personas ha de ser recordado y con virulencia condenado.

En el momento de intervenir en el Pleno de Aldeacentenera
            La condena a éste acto, sea de la orientación política que sea y con el espíritu que nuestra joven democracia en la Constitución Española dicta en su artículo 16 apartado 1 “Se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la ley”, debe servirnos para unirnos en lo que nos une y expresar nuestra repulsa.
  
          Más de dos millones de personas murieron en el campo de concentración de Auswchitz. Hombres, mujeres y niños eslavos y polacos sobre todo que en su mayoría pertenecía al pueblo judío. La masacre sistemática y el asesinato injustificado durante cinco años no pueden caer en el olvido de ningún europeo. Desde que en Junio de 1940 entrara el primer grupo de polacos judíos hasta su desmantelación en 1945 se calcula que más de tres millones de personas perecieron en estos campos de concentración situados en Auswchitz.

            Entendiendo los principios básicos a los que los españoles nos acogemos para nuestras normas de convivencia; comprendiendo que es más positiva la unión de los países de Europa; rechazando cualquier tipo de guerra injustificada el Grupo Popular de Aldeacentenera eleva para su consideración al Pleno:

ACUERDO
11.   El Ayuntamiento de Aldeacentenera condena cualquier acto de violencia contra las personas.
22.  El Ayuntamiento de Aldeacentenera expresa su repulsa a las ideas radicales y los actos políticos que se mueven alejados de los principios de igualdad, justicia, pluralidad y solidaridad.
33.  Desde el pleno condenamos con la máxima contundencia los actos contra la humanidad.
44.  El Pleno del Ayuntamiento reconoce el sacrificio del pueblo judío que fue perseguido, vilipendiado, vejado y humillado por el nacismo alemán.
55.  Éste Ayuntamiento a través de su pleno recuerda a las víctimas del campo de Auswitz con el fin de que no caigan en el olvido.



domingo, 16 de junio de 2013

Respuesta “MOCIÓN EN RELACIÓN A LA DEFENSA DEL DERECHO A LA LIBRE DECISIÓN DE LAS MUJERES”


Señor Alcalde, señores concejales del Partido Socialista Obrero Español creo que ya está bien. Tienen la poca vergüenza de hablar de libertad de la mujer, de igualdad de derechos, de tantas y tantas cosas que son grandes titulares en prensa y grandes recursos electorales que siempre se les olvida cuando llegan al gobierno.

En esta moción que ustedes presentan hoy aquí tienen el valor de decir “ los únicos derechos fundamentales implicados aquí son los derechos de las mujeres, siendo el no nacido un bien jurídico que queda debidamente protegido por la legislación actual”. Esa frase merece toda la condena posible. Bochornoso que se atrevan a decir que el niño o la niña que está por nacer es simplemente un “bien jurídico”, cuando cualquier persona sabe que no es tan importante lo que es en el momento de ser condenado a muerte tanto como lo que puede llegar a ser; un ser humano.

Siguen en esta moción intentando hacer la campaña del “rottweiler” contra el Partido Popular, un partido que está dentro del marco legal, que defiende la libertad de cada persona. Nos dicen que el Partido Popular “se pliega, una vez más, a las demandas de los sectores más ultraconservadores de nuestra sociedad”, y no solamente esta acusación es falsa, sino que les puedo garantizar que el Partido Popular sólo se pliega a una cosa, a los votantes.

Dicen que el argumento del Partido Popular dice lo mismo que la Conferencia Episcopal, es más dicen ustedes que estamos en acuerdo. Creo que ese discurso es ya desfasado y repetitivo y que ya no tiene sentido. Los votantes son listos y estas frases hechas que ustedes utilizan en cada campaña electoral son ya parte de las mentiras continuas que ustedes se empeñan en usar.

De nuevo Señores del PSOE hacen el ridículo. Desde el Grupo Popular le recordamos que la reforma de la Ley del Aborto era parte de nuestro programa electoral, que fue votado por la gran mayoría de los españoles como así han reflejado las tres últimas elecciones en el conjunto de España.  El compromiso de nuestro partido con los ciudadanos se está cumpliendo y seguiremos trabajando para cumplirlo íntegramente. Creo que deben asumir ya que fueron derrotados en las últimas elecciones regionales, nacionales y europeas, al igual que en la gran mayoría de los municipios.


Rechazamos esta moción que ustedes presentan por todo lo que he expresado con anterioridad. No viene a razón semejante moción y reitero que es nuestro programa electoral el que se está cumpliendo como así lo ha decidido mayoritariamente los ciudadanos del Reino de España que libremente han ejercido su derecho al sufragio. 

martes, 11 de junio de 2013

Acampado, Siempre

Dicen que nuestro Reino se fundamenta en la historia, en el humanismo cristiano y en la libertad individual que entre todos se ha conseguido. Desde hace años no me cabe ninguna duda que esto es así. Las personas que, como en mi caso, hemos aprendido el servicio del esfuerzo y de mejorar día tras día en casa y otros lugares sabemos que no hay recompensa merecida sin un trabajo digno realizado con anterioridad.

Bandera del Campamento
Este año celebramos el 25 aniversario del Campamento Arciprestal de Cáritas de Coria. Son muchos años, pero puedo garantizar que no es su último año. Este campamento que conocí con la edad de siete años como acampado me ha inculcado muchos de los valores que a día de hoy defiendo y que defenderé. Este campamento que lleva en mis venas 21 años me ha llevado a conocer a centenares de personas a cada cual mejor. Este campamento que ha constituido un cambio incesante en mi vida me ha demostrado que no siempre ganaban los malos. Este campamento que he vivido como acampado durante siete años y como responsable 14 años ha sido y sigue siendo una escuela permanente.

Cuando me dicen que escriba y explique lo que ha significado para mí el campamento de Villamiel he de reconocer que es muy complicado. No puedo valorar en pocas palabras o frases lo que ha significado el campamento para mi persona, es imposible. Este campamento forma parte de mi vida tanto que mi vida es formada en parte por el campamento.

Gracias a la enseñanza de intentar mejorar lo que nos rodea para que entre todos consigamos una sociedad más humana y más libre todos los días intento cambiar algo de este mundo. El campamento, un vuelo de libertad cuando era niño y un halo de humanismo cristiano cuando se es monitor ha ido confeccionando la persona que soy.

Recuerdo que cuando acaba el campamento siendo pequeño, siendo acampado, los llantos eran normales. Cantar “Llegado ya el momento” todos juntos en el campo de fútbol, haciendo un circulo y ver cómo llegaba el autobús que nos devolvía a nuestras ciudades y pueblos nos mostraba la realidad que la vida de ocio y diversión acababa y volvíamos sin nuestros compañeros de tiendas y sin nuestros monitores. Es un momento que se graba en la memoria y que sin duda cada año era más y más triste.

¡Acampados de Villamiel! ¡Siempre! Ese era el grito de despedida. Los directores año a año nos han despedido a los acampados y los monitores con ese grito. Al escuchar por parte de todos los que integrábamos el campamento ese ¡Siempre!, se disolvía el circulo, íbamos a por las mochilas y las lágrimas marcaban un surco por las caras de todos nosotros. El campamento llegaba a su fin, pero ninguno puede negar que había marcado un grito en el cielo que en momentos como ahora, en la celebración del 25 aniversario, versa sobre nuestras cabezas: Acampados de Villamiel, siempre.

He conocido varias direcciones en el campamento. Loli, Ventura, Johanna, Justiniano… con todos ellos en el corazón tengo que decir que todos han aportado no sólo su grano de arena, más bien su camión de hormigón para la cimentación de un gran grupo de acampados y monitores. Comencé de niño con Loli y Ventura compartiendo la dirección del Campamento, ese año fue memorable, y no sólo por los tropiezos de este “pieza” que escribe las líneas, sino porque significó el inicio de mi vida como acampado.

Fue precisamente con Loli en la dirección cuando di el paso a responsable, el primer año no se olvida. Las normas estrictas de comportamiento y las ganas de hacer el primer año no se olvidan. Noches de guardias, simulacros, juegos y mil y una voz. No me cabe duda alguna que más de uno todavía no entiende que hacía un crio de 15 años como yo siendo responsable. Tras Loli vino Johanna, Julián Carlos y Damián. A cada uno los guardo en el corazón, y aunque reconozco que en muchas ocasiones choco frontalmente con ellos por los métodos nuevos que se implantaron, les tengo admiración y un profundo cariño.

En la dirección de Johanna cogí nuevas responsabilidades, las marchas y los juegos nocturnos. No quiero mentir, pero el primer año que abrí una marcha hicimos algún metro más en la subida a Acebo, me equivoqué y dimos una vuelta curiosa. Más tarde, con los años lo puedo decir, pero ese año me moría de vergüenza. Johanna que era todo dulzura era una gran organizadora y reconozco, que le perdí un poco la pista, pero que a día de hoy todavía la guardo en mi memoria.

Hay un año raro. El año de Justiniano. Ese año Justiniano nos enseñó a todos los monitores a observar todo. No fue un año malo, ni mucho menos. Fue un año distinto. Acostumbrado a enfrentarme por mi naturaleza rebelde a todos en las reuniones de monitores, ese año bajo el mando de Justiniano aprendí que es mejor ir donde esté el fallo o el error, mejorar e intentar poner soluciones antes que verlo, no decir nada y después decirlo. Justiniano enseñó paciencia a quienes como yo poco teníamos.

Tras mucho hablar de mi primer año pasó algo que yo creía imposible. El director de mi primer campamento regresó, aunque bien sé que jamás se alejó su corazón de la Sierra de Gata. Por primera vez Ventura iba a ser mi director y yo un monitor de su equipo. Grande como “Jefe”. Me hizo responsable de juegos, de cantos, de guardias y de programación. Sin duda todo un honor el hacer los horarios de los campamentos, pero más honor el trabajar codo con codo con él. Con Ventura he aprendido mucha disciplina y sobre todo con él he aprendido a llevarme broncas. De todos modos, y en realidad, él sabe que siempre le he considerado como un amigo y cuando los amigos trabajamos uno al lado del otro, los resultados son mejores.

De cada momento como monitor he aprendido algo. He mejorado no sólo como monitor, sino también como persona. La perseverancia de Loli, la cercanía de Johanna, la visión de Justiniano y la rigidez de Ventura han impregnado mi forma de acampado, de monitor y de ser humano.

Equipo de Monitores y Premonitores
Es imposible decir qué significa para mí el Campamento de Villamiel sin hablar de personas que han marcado en ante y un después dentro del mismo. Permitirme que hable de Nines, una mujer con una fuerza sin parangón. Una monitora que sabía enseñar los dientes cuando yo era acampado y una compañera que sabe enseñar a mejorar ahora que soy monitor. También me gustaría decir cosas de más monitores. De Bea, que ha estado conmigo muchos años, que ha sido mi amiga y compañera y que creo que será imposible olvidar los bailes, los cantos y los proyectos nuevos. Anjara, que sin duda es la mejor en manualidades, un arte que a mí se me escapa de las manos. Juliana, una persona digna de conocer, estricta pero que deja una huella allá donde pisa y un sentimiento de agradecimiento en todos. Marian, que no puede negar la gran mano que tiene en llevar a los niños, y aún menos en la manera de manejar la cocina.

Otros de los que han marcado mi paso por esas instalaciones fue Damián. Un sacerdote singular. Un monitor que supo hacer que redujera las voces junto con Nines. Una persona que me enseñó que las cosas están para cambiarlas, y sobre todo me marcó con mucha claridad cuál es nuestra función como monitor y hasta dónde. Y qué decir de Julián Carlos. Este hombre no puede tener más corazón porque no tiene espacio. Cercano, humano y siempre comprende todo. Este hombre me ha inculcado y lo sigue haciendo, que la maravillosa mano de Dios es la responsable de grandes cosas. No me olvido de nadie, pero no tengo mucho espacio. Me gustaría escribir de Elena, Carolina, María Eugenia, Alex, Pablo, Álvaro, Rufino, Juan Miguel, Enrique, Mercedes, Lourdes, Rosario, Baltasar, Gema, Héctor, Cristina, Inma, José María, Juan José, Manuel, Carlos, Juan Carlos, Roberto, Alberto, Dirana, Sara, Tirsá, Juan… perdón por si de alguien me olvido.

Grupo Premonitores (2)
No voy a alargarme mucho más. Me queda por hablar del proyecto de “premonitores” que he capitaneado y que este año será su momento culmen. Este año, algunos adolescentes que han sido acampados míos desde muy pequeños, que han sido miembros del grupo de adolescentes siendo yo su responsable se gradúan en el campamento. Serán monitores. Este hecho que no puede por menos que llenarme de ilusión, hace que os deje esta última reflexión:

“No se puede cambiar el mundo sólo viéndolo desde fuera. No se puede doblegar el mal sin entrar en una guerra por el bien. No se puede defender la libertad si nunca sufriste su carencia. No se puede caminar hacia un punto si tan siquiera sabes dónde está.

Es momento de mojarse, de pelear, de gritar y levantarse, de mirar más allá. Los viejos ya luchamos años atrás, es momento de regenerar. Ahora que ya he aprendido, que ya he luchado y he vencido, os dejo la paz. La gloria es si quieres seguir sin mirar atrás”.


¡Acampado de Villamiél, SIEMPRE!

jueves, 6 de junio de 2013

Capitulo V: Que no, que no puedo

Imaginaros un juego nocturno. Una noche cerrada. Una princesa en apuros y unos dragones que escupen fuego. Imaginaros que hay que rescatar a esa princesa y que tenemos que ir en grupos, y ahora os pido que recordéis las anteriores anécdotas para ir abriendo boca.

Era pequeño, tendría siete u ocho años, no más. Mi monitor de grupo, con nombre más que adecuado para esta empresa de rescatar a una damisela en apuros nos guiaba. Su nombre, Valiente. 

Como suele ser habitual en los juegos nocturnos, los monitores se apoderaban de las linternas y ahí radica parte de la gracia del juego nocturno. Nos dividimos por grupos con nuestros monitores y comenzamos a buscar a la princesa. Recuerdo que hasta en tres ocasiones antes de llegar al lugar donde estaba encerrada, los dragones nos quemaron con sus linternas y tuvimos que volver al inicio y comenzar de nuevo la andanza.

En esta ocasión íbamos agachados, incluso de cuclillas, para no ser cazados por los temibles dragones. Recorrimos el riachuelo con cuidado, un resbalón allí suponía perder a compañeros. Seguimos a medio tumbar por la parte trasera que va a dar a la puerta en dirección a la ruta de Villamiel. Una vez llegamos al lateral que abría una cancela, recuerdo que nos tumbamos al suelo y serpenteamos hasta cruzar al otro lado con tal de que los dragones no se percataran que estábamos allí. Una vez cruzado el peligro nos parapetamos detrás de unos arbustos, o eso creía yo.

La princesa, la dama en apuros estaba detrás del esa pared de arbustos. En ese momento, el pensamiento fue claro. Por los laterales estaban los dragones, y si nos poníamos de pie el tercer dragón nos podía ver. Fue ahí, cuando estaba todo claro, si por arriba no, los laterales tampoco, pues sólo había posibilidad por debajo.

Pues ya estaba decidido, había que llegar a la princesa por debajo de ese matorral. Yo era el más pequeño, por lo tanto era más fácil que entrara yo. Vimos una especie de agujero en el suelo, una especie de pasillo. En realidad, una guarida de algún animal. Pues allá que me metí, el túnel se estrechaba y como no entraba del todo, la idea fue empujarme hasta que atravesara el muro, lo que no contábamos es que el muro era de espinos. Exacto. Un zarzal enorme y yo, con empujón incluido en medio y sin poder moverme. Más adelante era imposible, pues el túnel se acababa sin llegar a ningún puerto, y para atrás era inútil tirar, pues los pinchos del zarzal se enganchaban en mi camiseta, pantalones y en mí.

Imaginaros por un momento mi situación, enganchado a un zarzal tirado en el suelo, mi monitor tirando de mí y los dragones intentando eliminarnos.  Al final, los dragones tuvieron que venir a iluminar, los monitores a por tijeras y así sacarme de un agujero que fue uno de los que más me marcaron, y no sólo en la piel.

El juego, no hace falta decir que lo perdió mi equipo, pero sin duda fuimos los que mejor lo pasamos, menos yo claro. Este juego, “el rescate de la princesa” está anclado anualmente en el campamento, y todos los años ocurre algo gracioso y divertido. Además, un juego que todos los acampados siempre piden, y mientras esté de mi mano, seguirá en el futuro.





sábado, 1 de junio de 2013

Capítulo IV: Momia de Tutankamon, despierta.

Primer año, ya había sufrido la caída del autobús, ya había volado por el camino y aún así seguía con mi sonrisa y mi actividad incesante. Era voluntario el primero para todo, bueno, para todo no. Cuando tocó hacer la tirolina dije que no, la altura daba miedo.

Una noche de veladas y juegos pequeños, pues no todas las noches eran grandes juegos, nos juntábamos todos los acampados y monitores en el antiguo comedor. Unos hierros de color rojo que sostenían un tejado algo “cascado” c
on una especie de madera fina atadas con alambres. En medio del salón-comedor había un poste que para los acampados pequeños como yo llegaba hasta el cielo, casi impensable poder subir hasta ese techo.

Unos juegos anteriores con los acampados esa misma noche había provocada además de muchas risas entre los niños más de dos caras tiznadas negras, más de cinco saltos de aviones que no lo eran, más de dos cambios de ropas… sin duda era una noche muy divertida.

De nuevo se piden voluntarios. Yo fue seleccionado. Me llevaron a la parte de atrás de la casa principal con otros compañeros y algunos monitores. Creo recordar que iba conmigo mi monitora responsable de tienda. Al cabo de un rato me llamaron. Me coloqué en mitad del círculo formado por los acampados, monitores y demás personal del campamento.
“Esto que está aquí es la momia de Tutankamon, una momia de Egipto. Está dormida. Y nos han  dicho que tenemos que despertarla”. Así comenzaba la historia que me contaban delante de la momia. Un gorro en un lado, al otro unas botas. Y el cuerpo de Tutanamon cubierto por un saco de dormir. Colocome encima de ella, mirando fijamente su gorro y ahí comencé el ritual que me había encomendado.

Al decir las palabras mágicas, ¡¡momia de Tutankamon despierta!! La  momia comenzó un leve meneo, yo me puse nervioso. Pero según marcaba la tradición que me contaban había que repetirlo hasta en tres ocasiones. Llegué hacerlo una segunda vez, esa momia se movió con mayor fuerza. Los nervios estaban a flor de piel. El tiempo parecía pararse, pero había que rematar la jugada. Había que despertar a la momia.

Lancé la última frase, las últimas palabras mágicas. No sé qué ocurrió pero algo me agarro por la espalda, al notar ese movimiento, que no creo que ni tan solo me llegó a agarrar. Me agarré al poste y no recuerdo más de las siguientes palabras de los monitores: bájate de ahí. Nadie sabe cómo lo hice, pero la realidad fue que un niño de siete años de un salto terminó llegando a subir al techo, enganchado a los alambres.

Este salto de altura quedó grabado en la retina y en la memoria de todos los monitores, y a día de hoy, tras 21 años me siguen recordando todos los que allí estaban el salto que di. Creo que sin duda alguna hemos vivido grandes momentos en el campamento y he tenido el orgullo de presenciar muchos de estos momentos e incluso ser el protagonista de ello.


Espero que os guste la anécdota, pues me encanta cuando me lo recuerdan. El campamento siempre está lleno de momentos divertidos y eso que sólo llevamos 25 años y los que nos faltan. 

Capítulo III: No se corre, se vuela

Año accidentado para mí. Los niños así nos endurecemos, o eso dicen. Ese año visité más de doce ocasiones la enfermería. Caídas, raspones, heridas, magulladuras… Tocaba el silbato para el cambio de hora, nos íbamos a piscina. Recuerdo que me tocaba acercarme a enfermería para curarme una herida que tenía en el brazo, un pequeño raspón que me hice unos días antes.

Cuando los monitores decimos que “no se corre por el camino” es por algo. Las normas que se ponen es por algún motivo, y no hay mejor hecho que sufrir en carnes las razones de las normas.  Y en mucha ocasión los acampados protestaban y siguen protestando, pero la lógica de la norma viene ahora.

Visión desde montículo en el camino hacia la piscina
Salí de la enfermería donde me hicieron la cura, y como llevaba un retraso respecto a mis compañeros y había ganas de meterse en la piscina.  Fui corriendo desde la casa principal hacia la entrada de la piscina. Hay un camino recto, en bajada, con un montículo de piedra en mitad del camino. Escuché a varios monitores decir “por el camino no se corre”, gire mi cabeza a ver quién me lo decía, y tropecé con la piedra, desde el montículo salí volando literalmente. Me acuerdo que el primer golpe fue con el lateral del hombro derecho sobre una piedra y de ahí empecé hacer la croqueta rodando hasta abajo. Sin duda, ahora me rio y muchos de aquellos monitores también se ríen con el tiempo, pero en esa ocasión también se asustaron.

Recuerdo que cuando preguntaban por mi, la frase era “en enfermería”. Son muchas las caídas y muchas normas probadas en propias carnes, y sin duda, lo pícaro que uno fue en el campamento, lo nervio que siempre he sido ahora me sirve en el recuerdo para intentar mejorar día a día en la labor de monitores.

Las caídas, las magulladuras, los moratones, las heridas… son parte de los niños extrovertidos, y creo que en ocasiones luzco esas señales como premios de guerra y es que al fin de cuentas antes de correr siempre se aprende a andar. Creo que los monitores que sentimos el campamento y que encima hemos sido niños del mismo, nos sentimos orgullosos de las cicatrices.


Pensando que sólo llevo tres capítulos y que en todos hablo de golpes, el próximo hablaré de algo menos “guerrero”, quizá de “la momia de Tutankamon”, todavía alguno se pregunta cómo pude escalar esa barra.